Máximo Castillo

El día que salvó la vida a Madero y lo nombra su guardia presidencial.

El día que salvó la vida a Madero y lo nombra su guardia presidencial.

 MAXIMO CASTILLO Y LA REVOLUCION MEXICANA

Para mi, los muertos de la revolución, los idealistas, los que si creían, los que dieron su vida se reduce en aquella frase que le dijo Maximo Castillo a Madero la primera vez que le salvó la vida:

“… de igual manera nada vale que nos maten a nosotros, pero si lo matan a usted, aquí termina la revolución.”

Maximo Castillo era un hombre común, como cualquiera de la época, pero tuvo dos cualidades que l final lo hicieron diferente de los demás. La primera que había viajado por Estados Unidos, por lo que conocía una realidad mejor y diferente que la de los mexicanos, y la segunda que sabía leer y escribir, esto fue lo que nos permite conocer su historia de su propio puño y letra pues escribió un fabuloso diario. Este se conservo por sus hijos y los hijos de sus hijos, hasta llegar ahora a su descendientes modernos. Esta fascinante lectura inspiró al escritor e historiador Jesus Vargas Valdez par hacer una investigación mas profunda, y determinar los límites de la ficción y la realidad, y lo que ha permitido en nuestros días, darle el nombre de héroe, al menos por los que hemos leído su diario. De alguna manera sentimos que le ha hecho justicia la revolución

Gracias a Jesus Vargas Valdez por tan excelente trabajo:
Maximo Castillo y la revolución el Chihuahua
Nueva Vizcaya Editores
2003

En la Jornada se le ha rendido un pequeño tributo:
http://www.jornada.unam.mx/2004/03/15/02an1cul.php?origen=cultura.php&fly=1

Rescatan y editan las memorias de Máximo Castillo, escolta de Madero

 ”La simple historia de mi vida”, texto estudiado por Jesús Vargas, no sólo da cuenta de campañas militares, sino también de reuniones donde se tomaban decisiones de índole política.

Pese a la inmensa bibliografía existente sobre la Revolución Mexicana, aún falta mucho por escribirse. La historiografía oficial se ha ocupado de los grandes caudillos, pero ha olvidado a los dirigentes locales y regionales, sin los cuales no se explica el alcance nacional del movimiento.

De eso está convencido el historiador Jesús Vargas Valdés, quien localizó y recién publicó las memorias de Máximo Castillo -revolucionario chihuahuense y escolta personal de Francisco I. Madero-, cuya participación en la gesta no ha tenido el reconocimiento que merece.

”La simple historia de mi vida” tituló Castillo a sus memorias, escritas entre 1914 y 1915 durante su detención en una cárcel estadunidense. Son 42 páginas de cuaderno -detalla Vargas Valdés- redactadas a lápiz “con una escritura muy apretada y letra pequeñísima”.

Se trata de un testimonio de primera mano, que lo mismo ubica al lector en la trinchera, bajo el silbido de las balas, que en las reuniones donde se decidían estrategias políticas y militares.

Jesús Vargas, que ha dedicado 17 años a investigar el surgimiento y desarrollo de la revolución en Chihuahua, rescató las memorias, las editó, elaboró una introducción y un estudio preliminar, y corroboró e hizo anotaciones a los hechos descritos por el revolucionario.

El resultado fue el volumen titulado Máximo Castillo y la Revolución en Chihuahua, publicado por el sello Nueva Vizcaya Editores. El prólogo es del historiador austriaco Friedrich Katz, biógrafo de Francisco Villa y una de las máximas autoridades académicas en la materia.

EL SALVADOR DE MADERO (Click Aqui)
Narración de la primera vez que Maximo Castillo salva la vida a Madero, extractos de lo sucedido del diario original de Castillo.

SEGUNDA VEZ QUE CASTILLO SALVA LA VIDA DE MADERO (Click Aqui)
No fue la única vez que Castillo salvó la vida de Madero. Una más ocurrió después de la toma de Ciudad Juárez. Los generales Pascual Orozco y Francisco Villa se rebelaron, porque Madero no proporcionaba los recursos para que las tropas comieran y se asearan.

 EL TRIUNFO Y LA DECEPCIÓN (Click Aqui)
Admirado por la valentía, la lealtad y la convicción revolucionaria de Castillo, Madero lo nombra jefe de escoltas. Luego del triunfo militar en Ciudad Juárez, Castillo atestigua su entrada triunfal a la ciudad de México, el 7 de junio de 1911.

LA HONORABILIDAD, ÚNICA HERENCIA (Click Aqui)
Jesús Vargas advierte que la historiografía oficial sobre la Revolución, evidentemente elaborada desde la perspectiva de los vencedores, olvida o hace juicios lapidarios de los mandos medios y de las bases revolucionarias.

Vargas pone como ejemplo ni más ni menos que Los de abajo, de Mariano Azuela:

”Da una visión pesimista del hombre revolucionario. Deja la idea de que nada más andaba en la bola y se iba para donde oía los balazos, sin ideología, ni convicción, ni compromiso.”

Máximo Castillo es un ejemplo antagónico del revolucionario que describe Azuela. En ese sentido, concuerda, la novela de la revolución tampoco ha terminado de escribirse.

3 thoughts on “Máximo Castillo

  1. PROXIMAMENTE:
    – La noche que conoció a Villa
    – Viajes por USA
    – La tración de Madero a los ideales de la revolución
    – Sus viajes a el DF
    – El caso de la matanza de 51 personas en un tunel del tren
    – el reparto agrario en Chihuahua
    Y OTROS FRAGMENTOS DE SU DIARIO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s