La muerte de un bosque

Todo empezó como empiezan siempre estas historias, era una vez un gobierno corrupto que quería quitarle la tierra al pueblo para sacarle una utilidad mayor, aunque solo beneficie a unos cuantos, en esta ocasión se trata de la construcción de un nuevo fabuloso ultramoderno estadio de futbol que llevará al equipo local al estrellato y mas allá, el teatro perfecto, el circo que todos quieren.
Tal vez no debería de sorprenderme la campaña mediática que nos explica múltiples ocasiones todas las ventajas y beneficios que traerá la construcción de estadio en ese lugar, y nunca o casi nunca escuchamos la opinión experta de urbanistas, especialistas en infraestructura, ecologistas, biólogos, científicos, amantes de la naturaleza y muchos mas, que nos sabrán decir una acertada opinión de porque no destruir un bosque, porque al parecer no solo es cuestión de sentido común.
Hoy leyendo la columna de Paz Flores, defensora fehaciente de la naturaleza, en particular de la región de la Huasteca,  pude sentir su enojo, su frustración, y entiendo su enojo, con todas la letras, y si, es un caso más de como el gobierno prostituye la tierra en beneficio de unos cuantos, no es novedad en la región, he visto escrituras que van de los márgenes del río, hasta la punta del cerro (literalmente) y el río no lo venden porque ya lo pidió la dependencia correspondiente. Que tiene que pasar para que despertemos y pongamos un alto a estos gobiernos que masacran la tierra impunemente. Nos vamos a arrepentir algún día, eso es seguro.
Paz Flores  ya ha escrito al respecto, pero que podemos hacer, como unimos nuestras voces, como hacemos que esto llegue a la conciencia  de los regiomontanos, de los ciudadanos, de los habitantes del mundo, porque lo que hagas en lo pequeño es lo que harás en lo grande, o simplemente vamos a decir como otras tantas veces: “Así es México”.
A diferencia de otras notas, donde se habla de corrupción, de discriminación, de drogas, esta, es el preámbulo a un crimen que pasará frente a nuestros ojos, y que los paleros de siempre y uno que otro rallado despistado aplaudirá, un atentado contra la naturaleza, quedarnos impávidos solo nos hará cómplices, o si eres una persona de fé, un pecador, por omisión, porque si no lo sabías, la omisión también es pecado (pensamiento, palabra, obra y omisión). El punto es que no podemos permitir que esto pase o siga pasando, esto no, tal vez pueda soportar que se sigan robando las elecciones, que compren votos, que los gobiernos sean corruptos e ineficientes, que me roben la gasolina, que me den gato por liebre, pero no voy a tolerar el abuso, al injustica, la violencia, los niños maltratados, la masacre de la naturaleza.
 Para leer la nota de Paz Flores publicada en el Norte el 23 de enero, sigue esta liga.

No puedes perderte esta nota sobre el cosmos, la tierra  y la perfecta unión con la humandiad, expresado con maestría en esta columna.

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